Dormir bien mejora la salud de tu cabello y tu piel

Por la noche, cuando dormimos, las células descansan y reequilibran los estragos del día a día. Por ejemplo los efectos de la contaminación y del sol. Es durante el sueño que ocurre la liberación de sustancias importantes para nuestro cuerpo. Las principales de ellas son las hormonas de crecimiento GH (responsables del no envejecimiento celular) y la melatonina. Esta última hormona que se produce durante la noche, puede escasear si las horas de sueño en ese período no son suficientes, lo que está directamente relacionado con la caída del cabello.

 

La salud de nuestra piel y de nuestros cabellos está relacionada con una buena noche de sueño. Las mujeres que no suelen dormir bien tienen dos veces más probabilidades de tener signos de edad como líneas de expresión y arrugas. Esto es debido a la reducción de la elasticidad de la piel, a la falta de pigmentación y a la recuperación más lenta de los efectos del sol.

 

Como todas las demás partes del cuerpo, las células de la piel también se recuperan durante el sueño y trabajan mientras estamos despiertos. De ahí la gran importancia del reposo para la piel. Tener una buena calidad de sueño ayuda a proteger el sistema inmunológico y prevenir enfermedades como gripes y resfriados. Además de ayudar a perder peso porque regula las hormonas que controlan el apetito. El sueño también determina el estado de ánimo, pudiendo ayudar a evitar ansiedad, estrés y depresión que resulta en la caída del cabello.

 

Según datos del Instituto del Sueño, el 63% de la población adulta del país tiene alguna queja relacionada con el sueño. Para muchos de nosotros dormir es casi un privilegio, por lo que es realmente un asunto que merece nuestra atención.

 

 

Una de las causas más importantes para conciliar el sueño está relacionada con el estrés provocado por el día a día agitado. Y como no podemos controlar cómo será el tránsito, el día en nuestro ambiente de trabajo,las colas en los bancos y otros factores que hacen que el nivel de nuestro estrés aumente, debemos buscar alternativas para que tengamos una buena noche de sueño.

 

Algunas sugerencias para ayudar a regular el sueño:

 

 

1- Limpiar la cara antes de dormir es medio camino caminado para mantener la salud de la piel. Elimina las impurezas, la contaminación y la grasa. Los poros tapados aceleran el envejecimiento. Lo ideal es lavarse la cara todos los días antes de dormir, y nunca dormir con maquillaje.

 

2- Procura siempre alimentarse tres horas antes de acostarse para que la digestión se haga completamente antes de dormir. Opta por comer alimentos más ligeros y fáciles de digerir. Durante el sueño nuestro metabolismo es más lento.

 

3- Intenta cuatro horas antes de ir a dormir no ingerir alcohol, bebidas y alimentos con cafeína, como café y chocolate. Estos son estimulantes y seguramente terminarán obstaculizando su sueño.

 

4- Debemos intentar crear una rutina en el horario que vamos a la cama. Busca siempre dormir en el mismo horario, pues nuestro metabolismo tarda algunos días para acostumbrarse a oscilaciones en el horario de sueño. Intenta mantener esta rutina hasta los fines de semana.

 

5- La temperatura del cuarto influencia mucho en nuestro sueño. En la fase más profunda del sueño la temperatura del cuerpo disminuye, por lo que el frío o el calor excesivos acaban haciendo que te despiertes en medio de la madrugada. Opta por mantener un equilibrio en la temperatura ambiente.

 

6- Sugerencia muy importante: A veces luchamos para coger el sueño y nos quedamos horas acostados en la cama con la esperanza que venga. Esto seguramente sólo te acabará estresando aún más, así que si no te duermes en 30 minutos, levántate y trata de realizar una actividad relajante, como escuchar música suave o leer. Esto ayudará a conciliar el sueño.

 

7- Otro factor muy importante es nuestra alimentación. Hay en algunos alimentos una sustancia llamada triptófano que favorece el trabajo de nuestro cuerpo en restablecer el equilibrio durante la noche. Aumenta la producción de la serotonina, sustancia conocida como la hormona del buen humor. Y se puede encontrar en alimentos como carnes magras, peces, leches y yogures desnatados. Y también en quesos blancos, nueces, plátanos y legumbres. Además, una buena opción también es el té de CAMOMILA pues es altamente relajante.

 

Invertir en un sueño reparador es la manera ideal de garantizar que el día siguiente sea productivo y sin estrés. Es importante mantener una rutina de sueño equilibrada para el bien de tu organismo y de la salud de tu piel y de tu cabello.